La Generalitat Valenciana ha anunciado una inversión de 180 millones de euros para desdoblar la carretera CV-95 entre Torrevieja y Orihuela. Tras décadas de propuestas, el proyecto saldrá adelante mediante una concesión público-privada, que abarcará tanto la construcción como el mantenimiento durante un periodo aún por determinar, posiblemente de 20 a 40 años.
Vicente Martínez Mus, el conseller de Territorio y Medio Ambiente, presentó el plan a alcaldes de la zona y líderes del sector de la construcción. El proyecto replicará en gran medida el trazado actual de la carretera, pero con desviaciones clave para minimizar la afección urbana. Entre Orihuela y Bigastro, se propone una nueva carretera paralela, que cruzará terrenos agrícolas para evitar zonas residenciales. Ajustes similares se contemplan cerca de Jacarilla y San Miguel de Salinas.
Persisten desafíos, particularmente en su paso por Los Balcones, donde la carretera se ampliaría sobre la actual alineación, afectando potencialmente a zonas residenciales. Martínez Mus reconoció que los detalles técnicos aún se están ultimando.
El proyecto utilizará un modelo de “pago por disponibilidad”, lo que significa que la concesionaria será compensada por mantener la carretera operativa, en lugar de depender de los ingresos por peaje. Martínez Mus destacó que existe un fuerte interés empresarial en el proyecto.
Antes de seguir adelante, el plan debe superar un estudio de viabilidad económica y una evaluación de impacto ambiental. No se ha fijado un cronograma exacto para la construcción.
El tramo cercano al Hospital Universitario de Torrevieja recibirá especial atención debido a su alto volumen de tráfico, con la redacción del proyecto ya en marcha. Sin embargo, seguirá formando parte del contrato de concesión más amplio. Martínez Mus también instó a una mejor coordinación con el Gobierno de España en cuanto al desdoblamiento de la N-332 para asegurar una conectividad adecuada.
La reunión, celebrada en el Centro de Desarrollo Turístico de Torrevieja, contó con la presencia de los alcaldes de Orihuela, Torrevieja, San Miguel de Salinas, Formentera del Segura, Benijófar y Albatera, así como un diputado autonómico y el alcalde de Cox. En las discusiones también se abordaron planes para mejorar la CV-91, otra carretera importante que conecta el interior de la región con la costa.
En resumen, si bien el optimismo rodea el largamente esperado desdoblamiento de la CV-95, aún queda mucho trabajo por hacer para convertir los planes en realidad.












