Inglés
Holandés
Francés
Alemán
Bokmål
Polaco
Sueco
España alcanzó un nuevo hito turístico en 2024, con 94 millones de visitantes internacionales que llegaron al país, lo que supone un aumento del 10 % en comparación con 2023. Este logro refuerza la posición de España como el segundo destino más visitado de Europa, acercándose a Francia, que actualmente lidera el ranking del Barómetro Mundial de Turismo de la ONU. A pesar de los desafíos, incluidos desastres naturales y protestas continuas contra el sobre-turismo, la economía turística de España alcanzó niveles sin precedentes.
Resiliencia del turismo ante la adversidad
El sector turístico de España demostró una notable resiliencia a pesar de eventos catastróficos como las graves inundaciones en Valencia y Mallorca, que causaron daños extensos en comunidades e infraestructuras. Además, las protestas generalizadas de los residentes contra el sobre-turismo, señalando la escasez de viviendas, el aumento de los alquileres y los daños ambientales, no disuadieron a los visitantes. Valencia, a pesar de sus dificultades, fue coronada por segundo año consecutivo como la mejor ciudad europea por los lectores de Condé Nast.
En 2024, el país generó unos ingresos récord de 126 mil millones de euros (129,8 mil millones de dólares) por turismo, superando los 108,7 mil millones de euros (117 mil millones de dólares) de 2023. El Ministerio de Turismo identificó el año como el segundo mejor desde el pico pre-pandemia de 2019, consolidando la posición de España como uno de los destinos turísticos más importantes del mundo.
Cultura y atractivo culinario impulsan el crecimiento turístico
Aunque las soleadas playas de España siguen siendo icónicas, la tendencia turística de 2024 mostró un cambio en las preferencias de los visitantes. Aproximadamente el 32 % de los turistas internacionales priorizaron experiencias culturales y culinarias sobre las vacaciones tradicionales en la playa. Regiones como Barcelona, las Islas Canarias y Valencia continuaron atrayendo a millones de visitantes, a pesar de las tensiones en las infraestructuras provocadas por el sobre-turismo y los desastres naturales del año pasado.
Sin embargo, persisten preguntas sobre si España podrá mantener el crecimiento de su turismo. Valencia, por ejemplo, enfrenta desafíos para acomodar a más turistas mientras se recupera de las catastróficas inundaciones. Otras regiones, como Barcelona y la costa mediterránea, están bajo presión por parte de los residentes que exigen un modelo turístico sostenible para combatir los efectos negativos del turismo masivo.
Un acto de equilibrio: Crecimiento turístico frente a sostenibilidad
La popularidad de España como destino turístico global ha tenido un precio. Los residentes han expresado su frustración por los destinos abarrotados, el comportamiento irrespetuoso de los turistas y la presión sobre los mercados inmobiliarios. Las protestas, el vandalismo de propiedades turísticas y las nuevas restricciones sobre alquileres a corto plazo subrayan las crecientes tensiones. A pesar de estos esfuerzos por frenar el turismo masivo, el sector sigue prosperando, impulsado por los visitantes de Estados Unidos, Reino Unido, América Latina y Asia.
El Ministerio de Turismo predice que 26 millones de turistas visitarán España solo en los primeros cuatro meses de 2025, incluso antes de las temporadas altas de primavera y verano. Esto sugiere un crecimiento continuado, aunque el gobierno y las comunidades locales están presionando por políticas que regulen el turismo de manera más sostenible.
Qué esperar para los viajeros en 2025
Mientras España se prepara para otro ajetreado año turístico, los visitantes deben anticipar nuevas restricciones dirigidas a reducir el impacto del turismo masivo. Los viajeros también podrían encontrar interrupciones en áreas como Valencia, donde la recuperación de las inundaciones del año pasado sigue en marcha. A pesar de estos desafíos, España sigue siendo un destino de primer nivel por su vibrante cultura, su cocina renombrada y sus paisajes impresionantes.