En una importante operación internacional de la policía, las autoridades españolas han arrestado a 27 presuntos miembros de la violenta banda Mara Salvatrucha (MS-13) en Madrid, Barcelona, Tarragona y Guardamar del Segura. Los arrestos marcan un golpe significativo para el intento de la banda de origen salvadoreño de expandir sus operaciones en España.
La operación fue liderada por la Policía Nacional de España, en colaboración con el FBI y la Policía Nacional Civil de El Salvador. La inteligencia compartida por estas agencias ayudó a identificar a miembros de varias cliques de MS-13 que operaban bajo el liderazgo de la “Clique Adams”, dirigida desde América Latina. La banda, clasificada por los EE. UU. como organización terrorista desde febrero, supuestamente planeaba expandirse por España a través de actividades criminales violentas.
Las autoridades arrestaron a 18 personas en Madrid, siete en Barcelona, una en Tarragona y una en Guardamar. Los cargos contra los sospechosos incluyen pertenencia a organización criminal, homicidio, tentativa de homicidio, lesiones, tráfico de drogas y robo violento.
El grupo tenía una estructura bien definida y jerárquica. Su principal fuente de financiamiento era el tráfico de drogas, y los investigadores creen que la banda estaba buscando activamente adquirir armas de fuego. Algunos miembros están relacionados con homicidios cometidos previamente y con intentos de asesinato.
La fase de arrestos, que tuvo lugar el 27 de marzo, siguió una larga investigación. Incluyó seis registros domiciliarios en toda España. Los oficiales incautaron documentación relacionada con la banda, símbolos, cuchillos, armas de fuego simuladas, drogas, artículos para la venta de drogas en la calle y teléfonos móviles.
Siete de los arrestados fueron enviados a prisión, mientras que dos más – ya detenidos por delitos relacionados – permanecen detenidos. La persona arrestada en Guardamar, un no residente, fue presentada ante el tribunal en Torrevieja.
Esta es la segunda gran operación contra MS-13 en España. En 2018, 37 miembros fueron condenados a casi 90 años de prisión por el tribunal de Alicante. Las autoridades creen que esta última acción ha interrumpido seriamente el intento de la banda de establecer una presencia violenta en el país.












